
Una carta a tu yo del pasado, sin sermones
Escrita a mano · Sellada con lacre · Enviada con un enlace
Cuando uno le escribe a quien fue, suele salir con ganas de corregirlo, y eso suena a regaño. Esa versión de ti hizo lo que pudo con lo que sabía. Una buena carta le cuenta lo que viste después, le da compañía y no le exige nada.
Gratis · Sin registrarte · Se envía con un enlace
Ideas para empezar
“Hola, tú a los quince. Sé que estás en tu cuarto con la puerta cerrada y que crees que nadie entiende lo que te pasa.”
“Aquel fue un año muy duro y quiero que sepas que lo atravesaste. Te escribo desde el otro lado, y desde aquí todo se ve menos oscuro.”
“No vengo a decirte qué hacer. Solo quiero sentarme a tu lado un rato y contarte cómo salió todo.”
Qué escribir
1. Empieza por una escena concreta: el cuarto, la canción que repetías, el trayecto al colegio. Así esa versión de ti sabe que de verdad la recuerdas.
2. Evita el "deberías" y el "si hubieras". Cambia el consejo por algo vivido: "yo descubrí que", "con el tiempo me di cuenta de que".
3. Cuéntale algo que ya pasó y que le habría dado alivio saber, como una persona que sí llegó o un miedo que se achicó. No le prometas que todo saldrá perfecto.
Preguntas frecuentes
Q. ¿Cómo le hablo a mi yo del pasado sin sonar a sermón?
Háblale como a un amigo querido, no como a un alumno. Reconoce primero lo que sentía, cuéntale una cosa que aprendiste y termina con algo cálido en lugar de una lista de instrucciones. Si al releerla notas un tono de reproche, cámbialo por comprensión.
Q. ¿Puedo escribirme a mí mismo y abrir la carta más adelante?
Sí. Puedes ponerle una fecha de apertura y la carta se desbloquea a las 00:00 de ese día. Se sella con lacre, puedes añadir contraseña si quieres y se envía como un solo enlace por WhatsApp, SMS o cualquier mensajero. Escribirla, sellarla y enviarla es gratis.